Relaciones en tiempos de pandemia. Solos o acompañados, NO es casualidad


   He pensado en mil maneras de redactar este artículo después de casi 2 años de no publicar nada. Siendo simple y concreta desde el inicio, quiero compartir mi perspectiva con respecto al impacto que tiene la pandemia del Coronavirus en nuestra relación con nosotros mismos, con los demás y con el mundo. Justo en ese orden, porque es el orden correcto. Esto no con el objetivo de cambiar perspectivas, pero de al menos invitar a hacer consciencia. No creo que sea casualidad que nos toque vivir esto solos o con alguna persona en específico; sea cual sea el escenario hay algo que aprender. 

 

Con toda honestidad creo que lo que está sucediendo con el Coronavirus tiene dos posibles desenlaces: o saca lo mejor o lo peor de nosotros mismos. Saben que siempre me iré por el lado optimista, así que creo que sacará lo mejor de cada uno de nosotros; creo que esta crisis es una oportunidad. Una oportunidad de ser más conscientes sobre qué es lo esencial en nuestras vidas, aprender a gestionar la incertidumbre y darnos cuenta de lo vulnerables que somos los seres humanos. 

 

No hemos necesitado maquillaje, zapatillas nuevas o exhibir en redes sociales el nuevo destino paradisíaco que visitamos. Más bien hemos necesitado reconectar con nosotros mismos y quienes nos rodean; nos hemos visto obligados a llegar a la forma más básica de vida para darnos cuenta que no tenemos control sobre nada ni nadie;  y que todo está en nuestra mente.

 

Con respecto a la relación con nosotros mismos; hemos tenido que vernos al espejo. Ahora no hay tiempo ni excusa para ignorarnos; no hay que salir al trabajo, no podemos ver a amigos físicamente, no hay distracciones externas de manera directa…en fin, no podemos escapar. 

 

He visto con gran satisfacción cómo ese espejo ha reflejado lo mejor de muchos. He visto cómo muchos retoman actividades que aman. Por ejemplo: les he visto tocar instrumentos musicales, cantar, bailar, actuar, convertirse en chef, leer, meditar, ejercitarse, pintar, dibujar…y hasta yo que estoy escribiendo después de 2 años sin hacerlo. 

De igual manera, he visto los demonios en ese espejo. He recibido mensajes, llamadas y visto redes sociales aterradas de MIEDO, soledad, ansiedad, desesperación y pesimismo en su máxima expresión. He visto como la sobre-información y el aislamiento puede sacar lo peor de algunos. Si eso reflejan a los demás, no quiero ni imaginar cómo se sienten por dentro. Con este tipo de personas siempre me viene a la cabeza una pregunta. ¿Que ganan estresandose? ¿Que ganan preocupándose?. La respuesta es NADA. “Serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia entre una y otra” (oración de la serenidad). 

 

Para muchos de los que están solos en esta cuarentena, no debe ser nada fácil. El mayor problema considero que está en ver la soledad como algo negativo. Si bien todo en exceso es malo, (porque estar siempre en soledad no es saludable); estar a solas por un periodo de tiempo como el que representa esta cuarentena, es una gran oportunidad para aprender a convivir con nosotros mismos. Estar bien con uno mismo es la base para mejorar nuestra vida en general; es la base para percibirnos, relacionarnos y ver el mundo de una mejor manera. La manera que mejor le viene a cada uno de nosotros.  Acá dejo lo que había escrito sobre ser buena compañía a solas   

 

Nuestra relación con los demás, nos muestra el espejo aún más claro y nítido. No voy a decir que si estamos bien con nosotros mismos, nuestra relación con los demás estará bien… NO SIEMPRE ES ASÍ. El problema ahí es tomarse de manera personal los problemas que enfrenta el otro. Sin embargo, nuestras relaciones cercanas, más que todo en estos momentos…son una oportunidad de resolver problemas, de aprender lo que necesitamos, de cortar cadenas o de estrechar lazos. NUNCA está claro de primera entrada lo que otros vienen a enseñarnos en nuestras vidas, si estuviera super claro desde el inicio ya no tendría mucho sentido. 

 

En este aislamiento nuestra relación con los demás puede unirnos más o puede el todo separarnos. Cualquiera de las 2 es positiva porque nos permite “darnos cuenta”. Yo les juro que NO es casualidad que tengamos que aislarnos con “equis persona o personas”, tampoco creo que sea una casualidad que nos toque aislarnos sin otra persona a nuestro lado. La vida siempre tiende al equilibrio; todo sucede con un propósito y la mayoría de las veces es superior a nuestro entendimiento. 

 

Si estamos conviviendo con una persona que se relaciona de manera tóxica, es momento de ver hacia dentro. ¿Por qué está en nuestras vidas? ¿Por qué lo hemos permitido? ¿Qué esperamos obtener de esta situación?. Sin emitir juicios de valor hacia esa persona, que es lo más difícil, deberíamos preguntarnos ¿qué tenemos que hacer para cambiar esta realidad?. Este confinamiento nos va a llevar al límite, al límite con los aspectos que no nos gustan de otros ni de nosotros mismos y ambos están SUMAMENTE relacionados. No podemos cambiar a otros, pero sí cambiar cómo nos relacionamos con ellos. Así que de verdad yo personalmente estoy muy agradecida de la oportunidad de hacer introspección y ser más conscientes de lo que pasa en nuestras vidas. 

 

En fin, ¿cómo nos relacionamos con el mundo?. ¿Logran ver ahora que el cambio empieza por uno mismo y quienes nos rodean? ¿Ven como un héroe es quién se queda en casa y elige estar bien a pesar de lo que pase fuera?. De verdad que no es tan complicado entender por qué pasa lo que pasa cuando uno logra tener claridad. 

El mundo depende de nosotros mismos, de cómo elegimos percibirlo a pesar de las circunstancias. Vivir esta situación nos hace más conscientes de que somos seres sociales; dependemos de otros para que todo funcione, pero hay que empezar en casa. 

En fin, mi resumen de consejos para esta cuarentena (dejando de lado todos los básicos que ya conocemos para estar bien):

 

  1. Es tiempo de meditar y hacer introspección para descubrir respuestas a problemas que SOLO podemos encontrar dentro de nosotros mismos. Es una invitación a elevar nuestra frecuencia y dejar de preocuparnos por lo básico en nuestras vidas. 
  2. Creatividad. Pongámonos creativos 1 día a la vez, en pequeñas cosas. 
  3. Comunicación y apoyo de nuestros seres queridos. En estos momentos es cuando más necesitamos sentir que estamos acompañados. 
  4. No todo el tiempo tiene que ser productivo. Esta bien no hacer nada, en estos momentos lo que más se requiere es paciencia. 
  5. Buscar formas de expresión con lo que sentimos. Escribir o hablar pueden ser las más comunes, pero no dejarlo en nuestras cabezas porque nos puede enfermar. 
  6. Dicen que nadie aprecia lo que tiene hasta que lo pierde; esa lección ya debimos aprender a este punto. Ahora es momento de empezar a visualizar con emoción todo lo que haremos apenas pase la cuarentena. La visualización es sumamente poderosa, me ha traído a mi vida todo lo que le he pedido. 

 

Esto pasará, pero no volveremos a ser los mismos. Volveremos más despiertos, más conscientes.

 

 

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