Hay tres formas de ver las cosas: Buenas, malas o neutras


Es raro, a veces pienso que todo en el Universo está algo conectado. Bueno, realmente creo que esta tremendamente conectado.

 

La cosa está así: anoche me robaron el celular, hace mucho no me pasaba eso. Me dolió; el celular es hermoso y era una de mis herramientas fundamentales para el blog. Me pasa esto justo cuando NO estoy en mi mejor momento a nivel financiero ni tampoco cuando estoy en mi mejor momento a nivel personal. Sin embargo, algo ha cambiado en mi… he cambiado. La verdad es que me siento bien a pesar de todo lo que pasa alrededor.

 

Anoche en medio de lo mal que se siente la situación, me di cuenta de que realmente después de unas horas estaba en neutro. No me dolía que se hubieran llevado mi celular, sino que me dolían un poco más otros temas a nivel personal que se relacionaban a la situación y que evidentemente ese evento fue el detonante para darme cuenta. Inmediatamente recordé la frase de un libro de Osho que estoy leyendo que dice: “antes de enfrentarte a un problema, obsérvalo. ¿Es una ausencia de algo? Una vez que descubras de qué ausencia se trata, busca lo positivo. En cuanto encuentres lo positivo habrás encontrado la luz, y habrá finalizado la oscuridad”.

 

¿Saben que pensé? Que dicha que se lo llevaron, estaba muy adicta al celular… no estaba escribiendo. Estaba ignorando lo que realmente quería hacer y hasta estaba considerando volver a mi reto de 30 días sin redes sociales.

Después de eso pensé en quienes son las personas que podía llamar en estas situaciones; pensé a quienes realmente les preocupa si me pasa algo y están dispuestos a ayudar desinteresadamente.

Luego pensé si la vida me quería probar qué tan apegada estaba a lo material, y pues creo que la respuesta es muy poco…ni una lagrima me salió por el bendito celular (inclusive amando su maravillosa cámara). Sí me gusta el dinero, pero más que lo material, me gusta lo que puedo lograr con eso…en este caso me gustaba lo que mi celular me permitía hacer para el blog.

 

latina tropic

Cara neutral con mi Huawei, sin edición 🙁

En fin, ¿que ondas con esto de cosas buenas, malas o neutras?

 

Digamos que aquí es donde me doy una palmadita en la espalda. Siempre recuerdo la charla en la que Krishnamurti decía que a él ya no lo herían…y no por insensible, sino porque ya no se dejaba afectar por el exterior. Le he admirado eso a profundidad y conforme pasan los años he ido inconscientemente aplicándolo a mi vida; así me sentía anoche al final.

 

Para ser un poquito más clara: no se trata de no alegrarse por las cosas, tampoco de no ponerse triste o que no duelan. No quiero decir que no haya reacción porque sino ya seríamos un poco máquinas; lo que quiero decir es que ya las reacciones no vayan más allá de lo que deberían, no dejo que me hieran o me traigan sufrimiento. Cuando van más allá justamente me doy cuenta que hay un problema y me hago esa pregunta que mencioné anteriormente extraída de un libro de Osho. ¿Cuál es la ausencia? ¿Por qué eso me duele?  

 

Últimamente he llegado a ver la vida como un todo, como una unidad… con lo bueno y lo malo en un solo frasco. Al estar en ese frasco se hace una sola masa neutra y compacta. Para ilustrarlo con algo super simple: es como si fuera una masa de galletas de chispas de chocolate. Puedo ver las chispas de chocolate como eventos “negativos” y el resto de la masa como el acontecer de la vida incluidos sus eventos “positivos”. Me doy cuenta que se requiere de ambas para tener las galletas de chocochips. En conclusión: no hay eterna felicidad porque no hay galletas de chispas de chocolate sin las chispas de chocolate. No son mejores las chispas de chocolate o la masa que las acompaña; se necesitan ambas para tener el maravilloso resultado final que vendría siendo la vida en sí.

 

¿Y entonces la felicidad? ¿Es neutra también?

Foto feliz con mi Huawei Mate 20 Pro. Sin editar

Bueno, ¿es casualidad o son señales del Universo lo que me sigue pasando?. Mientras escribo esto un amigo me envía masomenos 8 páginas del libro “Homo Sapiens” donde hablan sobre este tema. En conclusión el libro habla de la felicidad desde una perspectiva bioquímica, donde evidentemente contempla el hecho de que algunos producimos más dopamina y serotonina que otros por lo tanto naturalmente hay personas más felices que otras. Esto es evidente; sí es clarísimo que aunque superficialmente muchas personas tengan “todo” para ser felices, no son felices…mientras que otras aunque tengan todo en contra son muy felices.

 

Primero que todo tendríamos que empezar por definir qué es la felicidad para cada quién; personalmente creo que el problema radica en que confundimos el término felicidad con constante placer y éxtasis. Yo la felicidad la asocio más con paz mental, con sabiduría y comprensión. Masomenos la asocio con observar y apreciar la masa de las chocochips como algo natural y como un todo.

 

Ya bastante se ha dicho de que mucho dinero no trae felicidad, tampoco las cirugías, bienes, pareja o hijos… ¿Entonces? Lo más cercano que he encontrado a felicidad en el mundo exterior es vivir intensamente las experiencias, invertir en experiencias. Sin embargo ahí la búsqueda no cesa, por ejemplo quién vive viajando muchas veces solo vive buscando. El problema sería seguir buscando en el exterior y no ver al interior.

 

Siempre digo que me gustan muchos temas, pero lo que más me gusta es analizar un tema desde diferentes perspectivas y por eso me parece interesante contraponer diferentes ramas o autores… a fin de cuentas cada quien elige lo que más le resuene.

No lo sé todo, ni pretendo saberlo…entre más sé más me enredo entonces prefiero ir pasito a pasito. De hecho ayer visitando la feria del libro, a pesar de que amo los libros me agobié un poco. Veía demasiados autores, temas, teorías, corrientes… y yo solo sé que no se nada y así estoy bien. A mi lo que me gusta es siempre aprender a vivir mejor. Y con esto decir que no hay ningún intelectual ni libro ni teoría que le salve del problema, siempre confío más en la experiencia propia. Amo el conocimiento, pero nada ni nadie le gana a la experiencia. Así que como siempre digo, no me crean ni a mi 🙂

 

Para ponerle una conclusión bonita a esto y complacer a los que no creen en mi abstracción o palabra: dijo Carl Jung que no había atendido en cita a ninguna persona mayor de los 40 años cuyo problema no se relacionara a la espiritualidad. Siempre digo que la evolución es espiritual y ese encuentro espiritual está dentro de nosotros; en los ojos y alma que lee esto…ahí están todas las respuestas.

 

No es lo que ves, es cómo lo ves.

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