Ser buena compañía a solas


A veces uno subestima el poder de las palabras, uno no cree que una frase puede cambiar la perspectiva de otra persona. Pensar en esto me inspira mucho a escribir, porque tengo la esperanza de que a alguien más le ayuden mis palabras a como ha sucedido conmigo cuando he leído o escuchado justo lo que necesitaba.

Hace unos años estaba pasando por una depresión. Me sentía muy sola, no le hallaba sentido a nada y buscaba siempre escapar a cada situación que ocurría en mi vida. No tenía fuerzas para solucionar ningún problema. Evitaba a toda costa ser responsable de las decisiones en mi vida, la ansiedad por el futuro agobiaba y los recuerdos del pasado me hacían pensar que todo era mejor que ahora.

En esos momentos vivía con mi pareja, había logrado crearme un salario como freelancer que me permitía mantenerme bien y estaba creando mi tienda en línea. Tenía todo el control de mi vida, empezaba una nueva etapa y tenía muchos proyectos por desarrollar. El problema era que a pesar de todo lo que tenía y lo que estaba por venir, no me sentía yo. No me sentía llena, algo faltaba en mi vida. Pasaba mucho tiempo sola trabajando desde mi casa y no me motivaba ya ni siquiera sacar a pasear a mi perrita.

Fue un día hablando con un amigo que estaba a miles de kilómetros de distancia, que me dijo: ¿Sofi usted sabe que en estos momentos es cuando uno se da cuenta de si uno mismo es buena compañía? Le di la razón, él sabía de lo que hablaba porque estaba viviendo sólo por primera vez en un país que hablaba un idioma completamente ajeno y tenía una cultura desconocida.

Después de meditarlo entré en razón de que Sofía siempre había sido una persona rodeada de mucha gente, de mucho amor, de mucha atención y de muchas actividades. No digo que haya algo malo en eso; lo negativo es que no sabía estar sola ni mucho menos tener tiempo libre. No sabía lidiar conmigo misma, no sabía quién era en mi tiempo personal, y no sabía estar sin otras personas alrededor. No sabía qué me gustaba, dudaba de mis habilidades y sentía esa necesidad constante de tener aprobación ajena.

Un día una amiga me pasó vídeos de una coach que hablaba de que todo en la vida son espejos. Decía que la vida nos pone en frente personas y situaciones que nos muestran lo que debemos aprender y cambiar en nuestras vidas y lo pone cuantas veces sea necesario para que aprendamos la lección. Entonces pensé que la vida me daba lo que quería “independencia laboral”, pero al mismo tiempo me ponía un espejo para que viera lo que no había podido solucionar en mucho tiempo. Tenía que aprender a estar sola y a llevarme bien conmigo misma. Fue entonces cuando tuve que descubrir quién era realmente. .

Ahora después de esta larga introducción contextual, me hago la pregunta: ¿Cómo me di cuenta de si soy buena compañía?

Aceptando el presente. No fue un proceso fácil, ni rápido. Es la misma razón por la que la gran mayoría de la gente no medita. No es porque no sepa sus beneficios, sino porque lleva tiempo, dedicación y disciplina. Me permití aceptar la situación en ese momento, dejé salir de mi mente a la gente que ya no estaba y las situaciones que no podía controlar. Esto me permitió ser más consciente de lo que hacía en ese momento y si lo disfrutaba realmente.

Creando mi propia rutina. Sin incluir a nadie más en el plan, organizando quién era y quien quería ser. Había creado una dependencia incluso a la aceptación de mi pareja hacia las actividades que yo realmente quería hacer en mi tiempo libre. Empecé a elegir por mi misma, a ponerme en primer lugar.

Despertando actividades olvidadas. Había olvidado que algún día amé dibujar, pintar, fotografiar, bailar, cocinar o escribir. Retomar algunas con el único propósito del disfrute y satisfacción personal me ayudó muchísimo. Me puse muy creativa y pues desde ese tiempo inicié este blog que hasta ahora lanzo realmente, empecé a cocinar recetas ricas solo para mi y aprendí a poner música a todo volumen para bailar sola.

Respondiendo ¿quién soy? ¿qué quiero? Después de más de 4 años trabajando y estudiando, no había tenido ese tiempo para mi. Ahora todo es super claro, pero en ese momento no lo veía. Tuve que iniciar una vida desde cero, todo era nuevo y yo no sabía qué hacer o por donde empezar el autoconocimiento. Me había mudado de la casa de mis papás con mi novio, empezaba un negocio nuevo en el mercado, trabajaba 100% en línea, y tenía total libertad de mi tiempo (algo que en definitiva ni sabía manejar).

Respondiendo a estas preguntas aprendí LA PACIENCIA, porque saber quién es uno y qué quiere no pasa de un día a otro.

¿Qué puedo ofrecer? ¿Qué me ofrezco? Dicen que uno tiene que ser la persona que busca. Creo que como en ese momento no buscaba a nadie, me había olvidado de esto. El punto es que no me había dado cuenta que en ese momento estaba tan nublada que solo me ofrecía cosas negativas y evidentemente esto se externaba. Tuve entonces que empezar a llenarme de actividades y pensamientos positivos que me definían como persona.

Perdiendo el miedo a estar sola. Porque si no lo perdía, ¿quién iba a estar conmigo por puro gusto y no por necesidad? Es parte de autovalorarse, darse cuenta de que estar sola no está mal, puede perfectamente ser por puro gusto. Si bien el ser humano es naturalmente social, esto no quiere decir que necesitemos de otra persona para estar bien.

Estando realmente sola. En ese momento no podía ni siquiera seguir con mi pareja. Uno realmente sabe si es buena compañía cuando está completo, cuando no está buscando nadie que le solucione los problemas o se trague sus quejas y miedos. Uno siempre puede encontrar apoyo y soporte en otras personas, pero definitivamente nadie puede salvarlo más que usted mismo.

A este proceso yo le llamé la crisis de los 25, porque me empezó justo a esa edad. Lo que no sabía era que en realidad estaba redefiniendome. Me costó personas muy valiosas en mi vida, muchas lágrimas, noches sin dormir y  decisiones que no fueron nada fáciles. Lo positivo de todo esto es que hoy puedo decir que valió la pena porque me di cuenta de que yo misma soy la que tengo que aprender a llevarme bien con mi ser interior y ser una buena compañía.

mm
sofia
About me

Empírica, experimental. Relacionista Pública de profesión. Amante de explorar cómo se relaciona el ser humano en entornos sociales, espirituales y personales.

12 Comments

Andres
Reply 23 julio, 2017

Que chuzo! y seguro tus amigos te inspiraron mucho en esta epoca tan dificil!

    mm
    sofia
    Reply 25 julio, 2017

    Jaja obvio vos a miles de kilometros (así como la canción)

Yuli
Reply 1 agosto, 2017

He leído justo lo que necesitaba :)

    mm
    sofia
    Reply 3 agosto, 2017

    Hola Yuli, que alegria saber que era lo que necesitabas en este momento. ¡Un abrazo!

      alida
      Reply 8 julio, 2019

      Hermosas palabras me encanto leerlas yo estoy en esa crisis pero a los 40 me siento tan sola. Que no se como abordar el problema

Mari
Reply 24 agosto, 2017

Hola! Me encanta tu blog muchísimo! Yo he aprendido a estar sola y me encanta, todavía estoy muy joven y siento que es muy bueno aprender a estar así. Mucha suerte en tu futuro!

    mm
    sofia
    Reply 25 agosto, 2017

    ¡Hola Mari! Que alegría que te guste el blog, nada mejor que aprender a estar bien con uno mismo. ¡Mil gracias, un abrazo!

jugos10.net
Reply 2 septiembre, 2017

Buenas

Que tiempo has dedicado a tremendo a porte y hay demasiadas cosas que no sabia que me has aclarado, esta espectacular..
te queria corresponder el periodo que dedicaste, con unas infinitas gracias, por instruir a personas como yo jojojo.

Besos, saludos

Andre
Reply 7 octubre, 2017

Excelente... Eso es lo que siempre he pensado y deseado!
A veces no se sabe por donde arrancar cierto? Es un vacío lo que se siente en todo por más esfuerzo que hagas... Se anhelan cosas que no sucederán y se pierde el vivir y disfrutar el presente.
Tengo mucho que aprender!
Gracias por compartir tu blog...

    mm
    sofia
    Reply 9 octubre, 2017

    A veces no sabemos por donde arrancar, tenés toda la razón. ¿Sabes que me ha sanado? Escribir, escribir todo lo que siento, todo lo que quiero, todo lo que me duele. Ese vacío se llena una vez que entendés que el poder está dentro tuyo; solo tenés que entenderte y sanarte.
    ¡Todos estamos aprendiendo! Un gusto compartirlo con vos, acá estamos para lo que ocupes :)

Fiorella Tasso Prkut
Reply 18 noviembre, 2017

Sofi
Sabes que es lo más chiva de esto.
Que no solo te aparece esta duda a los 25 sino en varias etapas de la vida
Y como tú lo dices...es momento de redefinirse.

Hoy a mis cuarenta y tantos...para no entrar en detalles... hahahaha
Me estoy volviendo a redefinir.

Pensé que ya lo había logrado..desde hace unos cuantos años luego de mi separación...de 11 años... pero lo que logré fue redefinir el momento para sobrellevar la ruptura.
Ahora después de casi 6 años de esto...vuelvo a buscarme..para redefinirme si quiero o no seguir estando sola.
Que me siento a gusto conmigo misma y que mis experimentos fallidos de compartir con alguien mi vida.

Más bien me están demostrando que me siento mejor así...hasta cuándo no lo sé pero no me precisa..eso sí lo tengo claro.

Gracias
Mi vida a compartirla conmigo me ha ayudado a saber volver a entenderme que es momento de redefinirme otra vez.

Saluditos
Bendiciones.

    mm
    sofia
    Reply 19 noviembre, 2017

    Hola Fiorella, de eso se trata, de estar dispuestas a reencontrarnos y redefinirnos las veces que sean necesarias en la vida. A veces no es fácil comprender que no se trata de sentirse mejor con alguien más sino con uno misma, es un trabajo interno profundo. Me alegra que te estes sintiendo a gusto solita, ya la vida misma sabrá decirte si es momento de que llegue una nueva persona a tu vida. ¡Un abrazo grande!

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